viernes, mayo 09, 2008

La sobrina de Rouco Varela


Cuando era pequeña, Magdalena Rouco Hernández (Tenerife, 1981) rezaba a diario. Su familia era muy religiosa, sobre todo su padre, quien veneraba a su hermano pequeño, Antonio María Rouco Varela, actual cardenal arzobispo de Madrid y presidente de la Conferencia Episcopal. “Mi padre nos hizo ver a mis hermanos y a mí que mi tío era un ser superior, una especie de santo”, recuerda Magdalena. Pero mucho ha llovido desde entonces y grandes han sido las decepciones que el arzobispo de Madrid ha causado a su sobrina.

Quiere “desnudar la hipocresía de su tío”, y para conseguirlo se ha mostrado como Dios la trajo al mundo en las páginas de Interviú. Se trata de Magdalena Rouco, sobrina del cardenal arzobispo de Madrid, Antonio María Rouco Varela, al que acusa de haberse olvidado de su familia y de no tener “ni un ápice de humanidad ni de caridad cristiana”. Magdalena Rouco espera que su desnudo sirva para descubrir la parte oscura que a su juicio porta el cardenal.

La familia de Rouco Varela ya había denunciado con anterioridad el comportamiento del cardenal al relacionarse con los suyos. Sin embargo, Magdalena Rouco ha ido aún más lejos y ha decidido desnudarse en las páginas de Interviú con el fin de denunciar la actitud de su tío, al que ha acusado de interesarse “sólo” por el poder y de “repetir que la familia es sagrada, que hay que respetarla y luchar por ella, pero luego él desprecia y abandona a la suya”.

Este abandono comenzó tras la muerte del padre de Magdalena, hermano del propio Rouco Varela. El cardenal “mintió” a la familia y le comunicó a la joven que no podía acudir al funeral porque tenía una cita con Juan Pablo II, cita que, tal y como sostiene su sobrina, jamás se celebró.

A partir de ese momento la relación empeoró. Magdalena Rouco lo achaca a que “somos pobres” y a que su hermano “cumple condena por robo”. Sobre esto último su primo, el obispo de Lugo (Alfonso Carrasco Rouco), le pidió a Magdalena que guardara silencio porque “puede hacerle mucho daño al tío”.

“Una especie de santo”. No siempre fue así. Magdalena reconoce que de pequeña sentía admiración por su tío. “Mi padre nos hizo ver a mis hermanos y a mí que mi tío era un ser superior, una especie de santo”, aclara.
Renegando de los jerarcas

Pero la nueva actitud de Rouco Varela le ha hecho cambiar de idea. No sólo desprecia a su tío, por el que ha llegado a desnudarse, sino que mantiene que, aunque sigue creyendo en Dios, ha renegado tanto de la Iglesia como de sus jerarcas. Y Rouco Varela es uno de sus jerarcas más importantes, tanto por su condición de cardenal como por su cargo de presidente de la Conferencia Episcopal Española, cargo que Magdalena ha lamentado que haya obtenido porque “los católicos no se merecen a una persona así”.

5 comentarios:

viclala dijo...

ajajaja! q bo!
pues quan ancara feen aquí hay tomate vai veure an una dona, q die q ere la cunyada d rouco. la mare d la criatura, la viuda dl germà. fotie una pinta tremenda, semblae una ionqui... ajajajaja!
visto lo visto, semble q l'ovella negra d la família no és ni la cunyada, ni la neboda descarriada ni el nebot delinqüent...

Lazarillo en América dijo...

Doncs no sé què dir-te. A mi tot açò em fa nosa. Per supost que el Rouco me'n fa fàstic directamente però la família potser estiga buscant una altra cosa que publicitat... però la notícia té el seu puntazo, no?

viclala dijo...

bueno, està b veure com és veritat par tothom q la família no la triem... i mo l'ham d menjar en patates... tan para b com para mal...

son las ironías dl destino... q no se le pasa una al jodío...

Pedro Ojeda Escudero. dijo...

A mí me ha servido para descubrir su parte más luminosa.

Lazarillo en América dijo...

Jejejejje